Se robaron la placa trasera de mi carro. Algo muy extraño que supone será utilizada para cometer alguna fechoría en las calles colombianas.
¿Qué puedo aprender de esto?
La respuesta no es sencilla. Sólo creo que en medio de la prueba que estamos pasando como familia, necesito únicamente a Cristo, es todo lo que puedo llegar a desear. Debo dejarle mi ansiedad y asuntos como las deudas, flexibilidad y sentido de la urgencia.
Jehová me ayudará a organizarme,
martes, 10 de diciembre de 2013
lunes, 9 de diciembre de 2013
Intereses reales
Debido a una situación política del país hoy, puedo reflexionar cosas sobre cómo el cristianismo se asemeja en ocasiones o copia situaciones de la calle. En el fondo esto ocurre porque todos somos pecadores y nuestra vieja naturaleza domina nuestras intenciones.
Una persona normal en muchas ocasiones esconde una segunda intención cuando obra en favor ó por algo. No es el sentido de pertenencia, moral, ética lo que pulula en el hombre. Las anteriores son sólo algunas categorías para justificar comportamientos que esconden la verdadera motivación del corazón.
En el ministerio puede pasar lo mismo. Hay líderes que prohiben vestimentas, tal vez su motivación interna es el miedo ó la inseguridad; por otro lado pienso que puede ocurrir que se condene al liderazgo de una iglesia por su comportamiento, pero tal vez sólo se hace buscando alguna posición o el favor de los hombres. De otra parte, un líder puede mostrarse muy severo con algún creyente, pero en el fondo tiene envidia de algún don, talento ó habilidad particular de otro creyente. Son sólo ejemplos.
Maldito el hombre que confía en el hombre. No podemos idealizar a los pastores, políticos ó creyentes; simplemente son hombres, pecan, tienen intereses personales. Que esto sea un refuerzo para pensar que es Dios quien escudriña la mente y el corazón; él sabe que podemos tener un corazón... PERVERSO.
Jeremías 17:9
Una persona normal en muchas ocasiones esconde una segunda intención cuando obra en favor ó por algo. No es el sentido de pertenencia, moral, ética lo que pulula en el hombre. Las anteriores son sólo algunas categorías para justificar comportamientos que esconden la verdadera motivación del corazón.
En el ministerio puede pasar lo mismo. Hay líderes que prohiben vestimentas, tal vez su motivación interna es el miedo ó la inseguridad; por otro lado pienso que puede ocurrir que se condene al liderazgo de una iglesia por su comportamiento, pero tal vez sólo se hace buscando alguna posición o el favor de los hombres. De otra parte, un líder puede mostrarse muy severo con algún creyente, pero en el fondo tiene envidia de algún don, talento ó habilidad particular de otro creyente. Son sólo ejemplos.
Maldito el hombre que confía en el hombre. No podemos idealizar a los pastores, políticos ó creyentes; simplemente son hombres, pecan, tienen intereses personales. Que esto sea un refuerzo para pensar que es Dios quien escudriña la mente y el corazón; él sabe que podemos tener un corazón... PERVERSO.
Jeremías 17:9
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
domingo, 8 de diciembre de 2013
Maratón
Hoy corrí 10k en una competición pequeña. Me preparé, equipé y participé.
Finalmente llegó el día y superé mi mejor marca en la distancia.
Trotar es un ejercicio mental y físico muy importante, siento que me da tiempo para conectar mi mente con la de mi Pastor. Me hace pensar en lo ardua que es la carrera espiritual, sobretodo porque es individual. Cuando hago running, ¡no compito con nadie!, sólo contra mi mismo, no me importa quien gane, sólo escucho mi corazón, mis pisadas y hago seguimiento a la distancia que me falta.
En este sentido, hay muchísimas aplicaciones de la vida espiritual con la de una maratón. Sin embargo sólo quiero centrarme en la individualidad. En Cristo. No competimos entre creyente, personas o iglesias. Simplemente cada uno debe procurar la meta que es Cristo, a su ritmo, sin imitar, sin parar, dejándose llevar por el paso que pone Jesús. Los creyentes solemos responsabilizar a líderes, maestros del discipulado, pero absolutamente, nadie corre por nosotros, nuestras acciones detonan sólo en nuestro nombre el cómo corremos.
Hoy debo, recodar la meta y poner un paso para que yo responda individualmente a Dios.
Finalmente llegó el día y superé mi mejor marca en la distancia.
Trotar es un ejercicio mental y físico muy importante, siento que me da tiempo para conectar mi mente con la de mi Pastor. Me hace pensar en lo ardua que es la carrera espiritual, sobretodo porque es individual. Cuando hago running, ¡no compito con nadie!, sólo contra mi mismo, no me importa quien gane, sólo escucho mi corazón, mis pisadas y hago seguimiento a la distancia que me falta.
En este sentido, hay muchísimas aplicaciones de la vida espiritual con la de una maratón. Sin embargo sólo quiero centrarme en la individualidad. En Cristo. No competimos entre creyente, personas o iglesias. Simplemente cada uno debe procurar la meta que es Cristo, a su ritmo, sin imitar, sin parar, dejándose llevar por el paso que pone Jesús. Los creyentes solemos responsabilizar a líderes, maestros del discipulado, pero absolutamente, nadie corre por nosotros, nuestras acciones detonan sólo en nuestro nombre el cómo corremos.
Hoy debo, recodar la meta y poner un paso para que yo responda individualmente a Dios.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Entre poner la otra mejilla y ser iracundo
¿Cómo encontrar el balance entre paciencia y reactividad?... No encuentro sencillo el descifrar el camino a hablar con amor y templanza mientras soy ofendido. Sin embargo las palabras amor y templanza están contempladas como fruto del Espíritu Santo. Así que, es sencillo, no debo buscar un "como" sino un "por". Pues es a través y por los meritos de Jesús que puedo ser manejado hacia el comportamiento que Cristo tendría.
No hay que buscarle pelos al gato. En el Espíritu hay recursos y raíces para cambiar mis comportamientos.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Contentamiento
Uno de los temas que parecen menos espirituales, sin embargo es un tema crucial a la hora de la actividad espiritual y ministerial. Piénsalo. El hecho de no tener contentamiento se da por haber llegado a un punto en el que la familia ha separado sus posiciones y percepciones de éxito de las de Dios.
Por otro lado, cuando no estamos felices con lo que somos y tenemos, solo nos queda la amargura y esto directamente lleva a una vida aislada de influenciar a los demás para la transformación de sus vidas.
Pablo tenía contentamiento, sufría por lo importante. ¿Dónde está mi sufrimiento hoy?
Por otro lado, cuando no estamos felices con lo que somos y tenemos, solo nos queda la amargura y esto directamente lleva a una vida aislada de influenciar a los demás para la transformación de sus vidas.
Pablo tenía contentamiento, sufría por lo importante. ¿Dónde está mi sufrimiento hoy?
jueves, 5 de diciembre de 2013
Esperar en la gracia
Nada más etéreo en nuestro léxico cristiano que la palabra gracia. Se ha vuelto un cliché para referirse a la humildad en muchos casos. Sin embargo, veo en Mat 13: 49, que la gracia es poder de Dios.
Jesús les dice que esperen hasta ser investidos de poder desde lo alto. Esta promesa que Jesús hizo claramente habla de quietud para luego recibir algo inesperado y positivo de parte de Dios.
Para nosotros lo que pienso que podemos aprender es que "no hay gracia sin paciencia"; en un principio la paciencia tendrá que ver con tiempo, pero en otro se referirá a dejar de intentar cosas por mis propios medios y ceder el mando a Cristo Jesús.
Hoy, pienso que mi diario vivir no es poderoso, simplemente porque no espero, porque creo ingenuamente que mi relación con Dios se basa en hacer las cosas a la velocidad en que la sociedad corre. Un nuevo trabajo, viaje, nuevas amistades, tareas en la casa ó trabajo y mil cosas más nos quitan el debido sosiego inteligente para dejar caer el diluvio de bendición que Dios tiene para nosotros. Debemos buscar la quietud a solas ó en movimiento con Dios.
Jesús les dice que esperen hasta ser investidos de poder desde lo alto. Esta promesa que Jesús hizo claramente habla de quietud para luego recibir algo inesperado y positivo de parte de Dios.
Para nosotros lo que pienso que podemos aprender es que "no hay gracia sin paciencia"; en un principio la paciencia tendrá que ver con tiempo, pero en otro se referirá a dejar de intentar cosas por mis propios medios y ceder el mando a Cristo Jesús.
Hoy, pienso que mi diario vivir no es poderoso, simplemente porque no espero, porque creo ingenuamente que mi relación con Dios se basa en hacer las cosas a la velocidad en que la sociedad corre. Un nuevo trabajo, viaje, nuevas amistades, tareas en la casa ó trabajo y mil cosas más nos quitan el debido sosiego inteligente para dejar caer el diluvio de bendición que Dios tiene para nosotros. Debemos buscar la quietud a solas ó en movimiento con Dios.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
A qué jugamos con Cristo
Leyendo Lucas 23 me puedo dar cuenta que hay muchas decisiones en cuanto a la figura de Cristo:
- Puedo ser como Herodes; maravillado y esperando milagros de Dios con una motivación egoísta. Ante esto la actitud de Cristo es callar. Creo que esto nos pasa a los creyentes cuando sólo pensamos en nuestras necesidades diarias, terrenales y que Dios juegue para ellas. Él como un buen padre nos ama tanto, que para cuidarnos y para no aumentar nuestro mal pensar, sólo calla. Su propósito es que decidamos si nos vamos en pos de nosotros ó si dejamos de venir a Dios a nuestra burbuja y por el contrario le buscamos a él sin esperar una falsa prosperidad ó entretenimiento.
- Otra actitud es la de Pilato; "seguir lo que piensa el colectivo"; como creyente es más fácil quedar bien con la gente que con Dios. ¿Me importa más lo que dice Cristo que la voz de mis amigos, colegas, papá, mamá ó mi voz interna?
- José de Arimatea. Esperaba el reino de Dios y no había consentido con quienes habían crucificado a Cristo. Él es el antónimo de Herodes y Pilatos. Tenía posición, pero prefirió el reino, no su reinado. Mucha gente lo conocía por ser miembro del concilio, pero no consentía con ellos, prefirió escuchar la voz de Dios.
Jesucristo es real, porque al tomar mis decisiones lo vuelvo irreal.
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