viernes, 6 de diciembre de 2013

Contentamiento

Uno de los temas que parecen menos espirituales, sin embargo es un tema crucial a la hora de la actividad espiritual y ministerial. Piénsalo. El hecho de no tener contentamiento se da por haber llegado a un punto en el que la familia ha separado sus posiciones y percepciones de éxito de las de Dios.
Por otro lado, cuando no estamos felices con lo que somos y tenemos, solo nos queda la amargura y esto directamente lleva a una vida aislada de influenciar a los demás para la transformación de sus vidas.
Pablo tenía contentamiento, sufría por lo importante. ¿Dónde está mi sufrimiento hoy?

jueves, 5 de diciembre de 2013

Esperar en la gracia

Nada más etéreo en nuestro léxico cristiano que la palabra gracia. Se ha vuelto un cliché para referirse a la humildad en muchos casos. Sin embargo, veo en Mat 13: 49, que la gracia es poder de Dios.
Jesús les dice que esperen hasta ser investidos de poder desde lo alto. Esta promesa que Jesús hizo claramente habla de quietud para luego recibir algo inesperado y positivo de parte de Dios.
Para nosotros lo que pienso que podemos aprender es que "no hay gracia sin paciencia"; en un principio la paciencia tendrá que ver con tiempo, pero en otro se referirá a dejar de intentar cosas por mis propios medios y ceder el mando a Cristo Jesús.
Hoy, pienso que mi diario vivir no es poderoso, simplemente porque no espero, porque creo ingenuamente que mi relación con Dios se basa en hacer las cosas a la velocidad en que la sociedad corre. Un nuevo trabajo, viaje, nuevas amistades, tareas en la casa ó trabajo y mil cosas más nos quitan el debido sosiego inteligente para dejar caer el diluvio de bendición que Dios tiene para nosotros. Debemos buscar la quietud a solas ó en movimiento con Dios.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

A qué jugamos con Cristo

Leyendo Lucas 23 me puedo dar cuenta que hay muchas decisiones en cuanto a la figura de Cristo:

  • Puedo ser como Herodes; maravillado y esperando milagros de Dios con una motivación egoísta. Ante esto la actitud de Cristo es callar. Creo que esto nos pasa a los creyentes cuando sólo pensamos en nuestras necesidades diarias, terrenales y que Dios juegue para ellas. Él como un buen padre nos ama tanto, que para cuidarnos y para no aumentar nuestro mal pensar, sólo calla. Su propósito es que decidamos si nos vamos en pos de nosotros ó si dejamos de venir a Dios a nuestra burbuja y por el contrario le buscamos a él sin esperar una falsa prosperidad ó entretenimiento. 
  • Otra actitud es la de Pilato; "seguir lo que piensa el colectivo"; como creyente es más fácil quedar bien con la gente que con Dios. ¿Me importa más lo que dice Cristo que la voz de mis amigos, colegas, papá, mamá ó mi voz interna?
  • José de Arimatea. Esperaba el reino de Dios y no había consentido con quienes habían crucificado a Cristo. Él es el antónimo de Herodes y Pilatos. Tenía posición, pero prefirió el reino, no su reinado. Mucha gente lo conocía por ser miembro del concilio, pero no consentía con ellos, prefirió escuchar la voz de Dios. 
Jesucristo es real, porque al tomar mis decisiones lo vuelvo irreal. 

martes, 3 de diciembre de 2013

Retomando una supuesta pasión

Seguramente el propósito de este blog cambiará, así como yo lo he hecho en estos últimos tres años.
Un período doloroso, amargo, feliz y más que feliz. Son años en los que a través de los golpes más duros de mi vida he madurado algo, muy poco realmente.

Ahora quiero, con una vida un poco más recorrida, servir a Jesús a través de la escritura. Pienso que estas publicaciones me servirán para prepararme porque un día quisiera redactar textos que puedan llegar a creyentes y no-creyentes para que sus vidas sean transformadas. Ya sea de un infierno a un cielo como de un desierto espiritual a oasis y terrenos fértiles.

Empezaré escribiendo diariamente. Ojalá Cristo se apiade de mi y me permita lograrlo. Mi audiencia inicial seré yo (claro, obviamente sé que mi amigo Google me lee y también puede haberte traído a ti a leer esto) y sólo quiero tener frecuencia de escritura. Más adelante mi esposa estará involucrada en esto que creo puede ser mi pasión, para que dentro de un año aproximadamente pueda socializar con un par de amigos este blog. Con el transcurrir de los años (pienso que muchos) si he logrado dominar la escritura y si la vocación sigue ardiente, escribiré algún libro, por lo menos una cartilla pequeña, pero quisiera que este fuego llegara a muchos rincones del mundo y afectará en nombre de Cristo vidas siendo él únicamente exaltado.

¡Vamos todavía!

sábado, 30 de enero de 2010

Quiénes son cristianos

Este es un post, muy trivial, pero necesario de escribir.

En el devaneo del mundo en que vivimos ha surgido una nueva "tribu", "los cristianos", "los evangélicos". Ciertamente las cosas en Colombia en cuanto a la composición religiosa han cambiado montones, éste ha dejado de ser un país 99,99999% católico.

Si bien, esto es bueno y esperanzador para nuestro país, no deja de ser menos cierto que también los que se hacen llamar "cristianos" en muchas ocasiones dilapidan el gran nombre de Dios con sus actos. En realidad, en cierta manera, todos hacemos parte de este grupo.

Es decepcionante el ciclo del "cristiano", en realidad, en gran parte, el nefasto actuar de nosotros es culpa del liderazgo chibcho-cristiano. Sin embargo ningún creyente tiene excusa.

Volviendo al tema, este es el ciclo del "cristiano" (Puede ser que aplique para el creyente latinoamericano):

  1. Llega a una iglesia, en muchas ocasiones nunca le presentan el plan de salvación. Su vida sigue siendo la misma que tenía antes de llegar a la bodega en la que le hablaron de Dios, pero ahora tiene una inclinación por cosas espirituales y se hace llamar "cristiano". Este es el peor caso de todos, un hijo de Satanás creyendo ser hijo de Dios. Un Martínez creyendo que es Pérez.
  2. Otra opción, es que el ciudadano llegue a un templo, haga su conversión y luego sus miopes guías le muestren que la espiritualidad y todo de lo que se trata la vida cristiana tiene que ver con el "milagrerismo". Esto es mortal para el crecimiento espiritual del nuevo integrante de la familia de Dios, de hecho, nunca crece y va al recinto a ver cuál es el nuevo show del día.
  3. Supongamos además que la conversión o profesión de fe provino de un corazón sincero. Ahí en muchas ocasiones interviene el tropicalismo que abunda por nuestras venas. En este caso el creyente se pone a hablar como un loro mojado. Nadie lo puede callar, y en realidad todos hemos vivido que después de llegar a los pies de Cristo es imposible silenciar lo que él hizo en nuestras vidas, pero también entendemos ahora, que la vida del creyente no se trata de pasársela hablando de "cosas espirituales", se trata de actuar. Como el nuevo nacido no actúa y sólo habla, genera una nefasta ampolla en los corazones de algunos familiares o amigos que no son salvos.
  4. En el crecimiento criollo-cristiano (y esta sí puede ser una tendencia mundial) comienza a cambiar el lenguaje del creyente. Esto es bueno, es excelente de hecho, inexplicablemente cuando llegamos a Cristo, dejamos de decir groserías, empezamos a bendecir a otros y aún a hablar la biblia. Sin embargo, muchos en nuestro proceso adquirimos lenguajes que no son provenientes de un corazón sincero, por el contrario son la imitación de las señales de piedad falsa que muestran algunos líderes. Es triste ver cómo cuando hablas con algunos predicadores frente a frente se comunican como cualquier otro, sin embargo en el púlpito emiten sonidos extraños, no de un hablante colombiano; en algunos casos acentos centroamericanos, norteamericanos y entonaciones que no son propias del buen español. Sin duda alguna, esto nos clasifica como bichos raros, y en realidad lo somos.
  5. Otro nefasto elemento del cristiano medieval que nos desarma a la hora de testificar es considerarse infalible. A veces creemos que cuando llegamos a Cristo se quitaron todos los pecados de nosotros y si no, buscamos justificaciones ante nuestras acciones. Esto nos deja como pedantes ante otros creyentes y sobretodo ante nuestros familiares. Adicionalmente, olvidamos que debemos cambiar diariamente, estancamos el proceso de renovación y seguimos enfermos.
  6. Adicionalmente, el creyente inmaduro se convierte en un ser "juzguetas panderetas". Qué infantil es satanizar TODOOO lo que el "cristiano" ve a su alrededor. Nuestros seres queridos se convierten en diablos. ¿Es esto lo que quiere Dios?

La reflexión final, me motiva a evaluarme en cada instante que me dicen "cristiano". ¿de verdad vivo como un cristiano?. ¿Soy parte de una tendencia o tengo una vida genuinamente cambiada por el poder de Jesucristo?.

martes, 5 de enero de 2010

La toma de Jericó

En Colombia la frase "La toma de" es bastante conocida, afortunadamente ha ido desapareciendo de los titulares de las noticias. Hoy aprendí algo sencillo en Josué 6 y por eso quiero compartirlo.

Afortunadamente Josué había tenido ese timeout del que hablé en el último post, pero ahora era momento de actuar para tomar la tierra.

En términos de nosotros los creyentes podemos ver cómo inicialmente somos salvos, sin embargo hay terrenos en nuestra propia vida que se establecen como fortalezas y debemos conquistar. ¿Cómo hacerlo?, como lo hizo Josué.

1. Cambio de corazón.
Una vez damos el paso de cruzar nuestros "jordanes" y dejamos la carnalidad, no todo obra por arte de chamanería. En general, cuanto más crecemos, menos nos relajamos ante el pecado, más conocemos a Dios. Exactamente eso fue lo que pasó con Josué.

Como nación Israel ya había sido rescatada en la pascua celebrada luego de salir de Egipto, pero ahora después de 40 años de maduración, carnalidad y perdedera de tiempo era necesario hacer otra circunsición.
El primer paso para tomar Jericó debe incluir un cambio de corazón. Después de pasar por el Jordán, el pueblo tuvo que circuncidarse, no valía la circunsición que habían hecho sus padres.

2. Un nuevo conocimiento de los nombres de Dios.
Antes de poder emprender una batalla. Se le presentó un personaje bastante particular a Josué. El Príncipe del ejército de Jehová, el mismo Jesucristo preencarnado. (Véase: Hc 23:5; I Ped 5:4).
La lección en frío: Hay un nombre de Dios para cada fortaleza que tengo que derribar en mi vida.

3. Una obediencia indubitable.
Si a mi el Príncipe del ejército de Jehová me dice que va a entrenar a mi ejército y derribaremos el muro a través de una pesada artillería ó tal vez que me diera el secreto para poner una bomba, pues yo le creería y haría lo que me diga.
Sin embargo el Príncipe le da una instrucción ridícula a la cuál obedecieron y el muro sucumbió.

La triste lección: La obediencia a los seres humanos obedece a la lógica, mientras que obedecerle a Dios (si el verdaderamente habló) radica en... hacerlo.

4. Una personificación.
Para ver esto, simplemente tenemos que asemejar a Israel como a una persona, un ser humano. Inicialmente el líder fue Moisés, alguien especial, profeta único y deseado por todo Israel a través de los siglos. En seguida es cambiado por Josué, que sabemos significa lo mismo que Jesús.

La verdad: Cuando Cristo toma control absoluto sobre mi, puedo hacer cualquier cosa increible. Significa que el sea yo. Que literalmente el crezca y yo mengüe. Este versículo revela dicha verdad: "Estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra." (Josué 6 27). Que se divulgue el nombre de Cristo en mi, no el mío.

lunes, 4 de enero de 2010

FELIZ 2010

Hoy comienza mi año laboral. Y justo esta mañana me topé con un excelente libro, Josué. Pasé un breve tiempo viendo cómo Josué introdujo a su pueblo a la tierra prometida teniendo que pasar el Jordán para después dirigirse a Jericó.

Pues bien, no es coincidencia que Dios en este comienzo de año utilice este ejemplo para llamar mi atención.

Josué en esos momentos estaba SOLO.
El buen Moisés había muerto y dejaba un espacio vacío; un manto de dudas en el pueblo. Siempre en cualquier transición de liderazgo hay una incertidumbre y falta de credibilidad ante el novato.
Los viejos le dirán que le sobran ganas y convocarán su vacío de experiencia. Mientras que los jóvenes podrían mostrarse indiferentes y emocionales ante el Jordán.
Por estas conjeturas, y me imagino que muchísimas más, el joven Josué debía únicamente escuchar la voz de Dios y obedecerla. Lo hizo y se vieron los resultados.
Pero lo más importante para mi es que como Josué, yo debo pararme frente a distintos "Jordanes" en mi vida y decidir. SIEMPRE, me van a criticar y buscarán desestabilizarme, probarme. Aún así, no estoy para demostrarle a nadie algo, simplemente debo pararme y dar el paso... duélale a quién le duela. Finalmente, el paso lo doy para mi Señor.

Esto además es trascendental para mi vida diaria.
Josué estaba con un millón de personas a sus espaldas, se escuchaba el seseo constante de la multitud, el barullo era inclemente ante el desespero de muchos que llevaban 40 años perdiendo su tiempo en el desierto. A la orilla del río algunas familias estaban aprovisionándose de agua, otras estaban alimentando sus bestias, quizás algunas bebían del mismo mientras que el insignificante novato tenía que decidir prontamente qué hacer. Algunos líderes estaban dispersos entre la multitud, otros seguían pidiendo consejo, más aún, algunos podrían estar llevando quejas o pidiendo soluciones a Josué sobre su día a día.

Josué estaba en una situación estresante, mucho más que las que vivimos algunos de nosotros en el trabajo. Sin embargo, el tomó su tiempo, y abrió un cápsula de para silenciar a la multitud ante sus oídos y permitir que únicamente el susurro firme de Dios le hablara. Finalmente esa es la actitud que debemos tener siempre. Es útil buscar momentos a solas con Dios, no esperar un retiro o campamento espiritual y tomar la decisión del momento para seguir hacia lo prometido.

¿Escuchas demasiadas voces?... entra a la cápsula.
¿No tienes tiempo para tomar la decisión?... entra a la cápsula.
¿Es una decisión demasiado importante?... entra a la cápsula.
¿La experiencia te ha llevado a saber qué hacer ante este paso?... entra a la cápsula
¿... bla, bla, bla...?... Entra a la cápsula, pero no te quedes ahí, ¡Camina!.